Wednesday, June 06, 2007

Who put the "M" in Morrissey?

El narcisista Morrissey

Narcisismo… Se suele utilizar mucho esta palabra – en lo cotidiano – homologándola a egocentrismo, para referirnos a alguien que se da mucha importancia a sí mismo… pero ¿qué es el narcisismo? Conversando con mi amigo Claudio, comentamos sobre la música y – en especial – las letras de Morrissey y su notorio narcisismo – que se puede observar en la gran parte de los artistas -, pero que muy pocos como Morrissey logran encantar a un público fiel; devotos de una imagen mesiánica que ha salvado a muchos sin que, quizás, se lo haya propuesto. He leído algunas entrevistas a Morrissey y muchos coinciden en que a él se le odia o se le ama… sí se le ama. Aunque sería interesante investigar qué tienen en común sus fanáticos como para adorarlo, nos centraremos en qué tiene Morrissey como para ser el semidiós que se le considera y cómo esta ambivalencia de amar a sus fans y a la vez despreciarlos – esto último traten de retenerlo durante la lectura - se le perdona sólo por ser él, solamente Morrissey.

En forma resumida, les explicaré los criterios diagnósticos del Trastorno Narcisista de la Personalidad, según el DSM-IV (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), aunque no se pretende encasillar o etiquetar a Morrissey, nos da buenas referencias para comprender su actitud ante la vida y por qué seduce a sus fans – en los cuales me cuento -.

Criterios:

Patología del amor a sí mismo o de la autoestimación.

Grandiosidad: fantasía de superioridad llamada “Estructura el Yo patológico grandioso”. Integración anormal de todos los conceptos de sí mismos o del Yo bajo el dominio de fantasías grandiosas.
Exhibicionismo narcisista:
actitud de superioridad, atrevimiento y excesiva seguridad. Sobreestima de las propias capacidades mucho más allá de sus capacidades reales.
Dependencia excesiva:
de ser admirados por los demás.
Cierto vacío afectivo:
se manifiesta en aburrimiento, dificultad de estar solo. Sensación profunda de falta de sentido de la vida y falta de satisfacción a no ser que haya admiración.

Patología del amor a otros, o de las estimaciones a otros.

Envidia: Para M. Klein (psicoanalista), es la emoción más importante de la fase oral del desarrollo; la envidia es consciente e inconsciente al mismo tiempo. La envidia inconsciente se manifiesta en:
Tendencia a la reacción terapéutica negativa: cuando el terapeuta los ayuda, ellos inconscientemente envidian al terapeuta que les puede ayudar y empeoran
Tendencia a devaluar a otras personas y de lo que otras personas tienen: un echar a perder (inconsciente) frente a lo que reciben.
Tendencia a explotar a los demás: vanidad por apropiarse de cosas y una tendencia a “robar”, robar ideas o lo que otras personas tienen, tener derecho a exigir, que si se les frustra lo consideran una injusticia de la vida contra ellos.
Imposibilidad de tener una relación de dependencia con otros: porque significaría una valorización constante de otra persona y por lo mismo tienden a estar internamente aislados, viendo a las otras personas como estúpidos, desvalorizándolos a veces, o como ídolos temporales que tienen algo que darles pero que en el fondo son personas altamente idealizadas sobre los cuales proyectan su propio Yo grandioso. Se trata de una admiración explotativa queriendo apropiarse de todo aquello que tiene la persona que admiran para finalmente, devaluarla.

Patología del Super yo.

No tienen una voz interna: que les diga “estás muy bien, te has portado muy bien, lo has hecho magnífico, puedes estar contento”. Esta satisfacción interna que proporciona el Super Yo, falta aquí y explica en parte la dependencia excesiva de admiración externa.
Alteraciones severas del estado de ánimo: porque no tienen la regulación especialmente de depresión, que es una indicación de un Super Yo integrado.
Cultura de vergüenza: en vez de culpa. Hacen lo que es apropiado, no por moralidad interna, sino para evitar ser degradados o humillados por otros.
Valores infantiles: ser la mejor persona del mundo vistiendo mejor, tener las cosas más bonitas y ser admirado por cualidades que en realidad tienen carácter infantil en vez de valores de tipo adulto.

Desde una mirada analítica…

Veamos un análisis más profundo del narcisismo desde Otto Kernberg, explicando el narcisismo no patológico y el narcisismo patológico.

Narcisismo no patológico.
Otto Kernberg postula que el narcisismo patológico es un componente de la psicopatía, ingresando elementos psicodinámicos en el diagnóstico de la psicopatía. El narcisismo no patológico es consecuencia de una buena evolución del Yo, es la aceptación de la realidad, en tanto que la realidad puede ser emplazada para satisfacer las necesidades (libido) dirigidas hacia el exterior y hacia el objeto. Los sujetos que no han podido realizar bien esta formación, el ideal del Yo, por no haber interiorizado suficiente amor y estimación recibida de afuera, muestran unas defensas narcisistas muy fuertes. No se atreven a dirigir su libido hacia objetos exteriores y consiguientemente se encierran en sí mismos absteniéndose de recibir, precisamente, lo que más les falta.

Narcisismo patológico.
Características etiológicas y dinámicas.

En la personalidad narcisista tiene lugar una refusión de las imágenes internalizadas de sí mismo y de los objetos en una etapa del desarrollo en que los límites yoicos ya estaban estabilizados. En ese momento y a modo de defensa contra una realidad intolerable en el campo interpersonal se produce fusión de las imágenes del sí-mismo ideal, del objeto ideal y del sí-mismo real, junto con la desvalorización y destrucción tanto de las imágenes objetales como de los objetos externos

En sus fantasías, estos pacientes se identifican con las imágenes ideales de sí mismos, para negar la normal dependencia de los objetos externos y de las representaciones internalizadas de éstos. Es como si dijeran: “ya no es necesario que tema ser rechazado por no estar a la altura del ideal de mí mismo, que por sí solo me permite ser amado por la persona ideal que yo deseaba que me amara: por lo tanto no necesito de nadie más”.

La tensión normal entre el sí-mismo real por una parte, y el sí mismo ideal y el objeto ideal por la otra, queda eliminada por la constitución de un concepto inflado de sí mismo, en cuyo contexto del sí mismo real, el sí mismo ideal y el objeto ideal se confunden

Al mismo tiempo, los remanentes de las propias imágenes inaceptables son reprimidos y proyectados en los objetos externos, que son desvalorizados.

El Super Yo normal integra las imágenes ideales de sí mismo y de los objetos; la tensión entre las imágenes ideales integradas y las imágenes reales de sí mismo se transforma en tensión entre el Yo y Super Yo. En los narcisistas, por el contrario, la patológica fusión entre las imágenes del sí mismo ideal, del objeto ideal y del sí-mismo real impide esa integración del Superyo, debido a que el carácter irreal del proceso de idealización obstaculiza la condensación de las imágenes idealizadas con las demandas parentales reales y con los precursores superyoicos de origen agresivo. Asimismo, las imágenes reales de sí mismo, que son parte de la estructura yoica, están ahora condensadas con precursores el Superyo y por lo tanto interfieren con la normal diferenciación entre Superyo y yo.

Importa destacar que la naturaleza agresiva y primitiva del superyó del paciente narcisista deriva en última instancia del carácter netamente oral agresivo de sus fijaciones. El mundo interno de los individuos narcisistas parece estar poblado únicamente por representantes idealizados de sí mismos, por “sombras”.

Las relaciones con los demás son puramente explotadoras, como si estuviera “exprimiendo un limón y arrojando después la cáscara vacía”. Porque para él, las otras personas poseen en su interior algo que él tiene que extraer

¿Qué es lo que produce la patológica fusión de imágenes del sí-mismo ideal, del objeto ideal y del sí-mismo real?

La agresión oral presenta un desarrollo patológicamente aumentado, es resultado de una fuerte pulsión agresiva de origen constitucional respecto de los impulsos agresivos o de una grave frustración sufrida en los primeros años de vida:

  • Padres fríos con una agresividad encubierta pero intensa.
  • Insensibilidad, indiferencia y agresión no verbalizada de las figuras parentales.

Cuando el niño vive en ese ambiente aparecen una intensa frustración oral, resentimiento y agresión, ha quedado configurada la condición inicial para que necesite defenderse contra el exceso de envidia y odio.

La utilización narcisista del hijo por parte de una madre fría y hostil lo convierte en alguien “especial”, que compensa tratando de ser grande o admirado y defenderse desvalorizando a los demás. Otras madres los exhiben públicamente de forma casi grotesca como “obras de arte”, para compensar la envidia y rabia oral se centran en fantasías de poder y grandeza con tendencias exhibicionistas.

A menudo son el eje de su estructura familiar: el hijo único, el hijo “brillante”, o el único capaz de cumplir las aspiraciones de la familia o el “genio” de la familia durante su infancia.

"Los narcisistas son sujetos lastimados; de hecho, carenciados desde el punto de vista del narcisismo. A menudo la decepción cuyas heridas aún llevan en carne viva no se limitó a uno de sus padres, sino que incluyó a los dos. ¿Qué objeto les queda para amar, sino a ellos mismos?". Green (1983).

Temen a la dependencia de otros, porque significaría odiar envidiar y exponerse al peligro de ser explotados, maltratados y frustrados. La incapacidad de depender es característica de los narcisistas. Muchas veces admiran a una persona sobresaliente y establecen con ella una aparente relación de dependencia, pero en realidad se vivencian como parte de esa persona, no es más que una extensión de ellos mismos.

Cuando la persona admirada los rechaza, experimentan odio y temor y reaccionan desvalorizando a su antiguo ídolo, cuando desaparece es “destronada”, inmediatamente la dejan de lado.

Vacío y hastío: se relaciona con su atrofiado desarrollo yoico que se vincula con su incapacidad para experimentar depresión y duelo (importantes para el desarrollo emocional).

Deben desvalorizar los objetos cuanto reciben para no sentir envidia. Esta es su tragedia: que necesiten tanto de los demás siendo al mismo tiempo incapaces de reconocer lo que reciben, debido a la envidia que ese reconocimiento les provocaría; en consecuencia, terminan siempre vacíos.

Who put the “M” in Morrissey…?

Habiendo analizado el narcisismo patológico, no sabemos qué tan dificultada se ve la vida de Morrissey… lo que sí sabemos es su innegable talento musical que le permitió sublimar sus dificultades de relaciones objetales en un arte que entrega placer tanto a Morrissey como a sus fans. Para ver con más claridad las características del Narcisismo… patológico? en él, me di el trabajo de revisar algunas entrevistas a Morrissey y que nos dicen mucho de su personalidad:

Con respecto a la patología de la estimación…

Autorreferencia: Si un día fueras padre, ¿qué nombres les pondrías a tus hijos?
Muy fácil, Morrissey 1, Morrissey 2, Morrissey 3... “

Grandiosidad: “… Sé que mi música perdurará, tanto si me muero mañana como si paro dentro de 5 años será recordada como algo único...”

Necesidad de admiración: “… Admirarme es toda una labor, porque si dices que te gusta Morrissey, tienes que explicar la razón. Y hacer eso no es nada fácil, aunque sólo sea para explicárselo a uno mismo…”

Superficialidad emocional: Pero seguramente tus canciones, ¿habrían significado tanto para tantos si no estuviesen bañadas de comprensión? “… bueno, quizás significan más de lo que tienen la intención de significar": replica. “… de todas formas prefiero el rencor de siempre…“

Crisis de inseguridad: El idealiza la originalidad, cultiva el misterio, piensa que: “… la mediocridad es una enfermedad terminal…“. “… espero que Dios me impida ser normal…".

Con respecto a las relaciones de objeto…

Envidia: “… bienvenidos a un show desgraciado…”, dijo Morrissey como burlándose. “… Yo soy de plástico. ¡Los amo, nos vemos dentro de 25 años!...”, se despidió sin más excusas.

Devaluación: ¿Hablas mucho contigo mismo? “… es la única manera de tener una conversación decente…“. “… encuentro a la mayoría de la gente débil. No me apoyo mucho en la humanidad. La compasión que tengo es para mí solo…”

Incapacidad de depender de otros: ¿Te asustaría la idea de salir con alguien mucho más joven o más mayor que tú? "...me asustaría la idea de salir con alguien. Así que eso responde tu pregunta…” contesta Morrissey como un rayo, poniéndose de pronto muy alerta. Pero estarás rompiendo el corazón de alguien diciendo, “… nunca he salido con nadie…” Hay una pausa fría. “…no hay nadie que viva en este planeta que pueda decir eso. Así que...“ Pero eres un ser humano. "No tienes ninguna evidencia".

Falta de empatía con otros: Siempre juzgaremos tus grabaciones con más dureza… en cierta manera, rompiste nuestros corazones y nunca dijiste que lo sintieses. Morrissey sonríe. “… es que no lo siento…”

Sobre la familia: La vida en familia, comenta, era buena, pero no cariñosa. “… solemne, tranquila. Pero nunca íntima…" Su descripción de su casa raya el desprecio. “… Alegre, barata, sin el más mínimo soplo de arte…”. Patrick Morrissey, 22 años. Un hombre frustrado que vivía con su madre casi siempre, sofocado de ambición, “… desesperado por tener éxito… “

¿Cuando fue la última vez que fuiste por la calle con alguien de la mano? “… nunca he hecho eso" ¿Nunca? “¡No!... de mi madre cuando era pequeño, quizás…”

Sobre la culpa: Odia a la Iglesia con fervor. "Es probablemente lo peor que le puedes hacer a un niño, hacerle sentir culpable, y la culpa la meten en los niños católicos sin que ellos sepan porqué. Es una carga feroz. ¿Tan malos son los niños?"

Aislamiento (narcisista): "Porque si te conoces a ti mismo, puedes evitar situaciones dañinas o dolorosas. ¿No trata de eso la vida, hacértela lo más cómoda posible y protegerte?". Cómodo es la palabra que más usa. Está "cómodo siendo considerado raro". No se siente "cómodo" volando. “La mayor "comodidad" es la soledad”

Si bien Morrissey en su condición de artista se da algunas licencias para decir lo que quiera, quizás mucho de lo que dice tiene algo de verdad. De todos modos, para sus fans no es para nada una molestia sino todo lo contrario, es un placer para el alma – doloroso a veces, pero un placer al fin y al cabo -.

Gabriel Cortés G.

2 comments:

Claudio said...

Que buen texto Gabriel, te felicito. Rindio su fruto la conversación, sin duda hiciste que quedara mucho mejor de lo que llegue a pensar, me encanto. Me tomare la patudez de subirlo a mi blog.

Genoveva said...

Gabriel, me encantó leer este articulo, es una buena forma de entender el narcisismo fuera del lenguaje coloquial. Siempre una historia personal o caso clínico permite tener una mejor comprensión de conceptos aveces complejos, y en este caso Morrisey es un buen representante.
felicitaciones
Geno