Thursday, May 10, 2007

Zoo

Viendo el programa Séptimo Vicio del canal Vía X, me encontré con un trailer de una película estrenada recientemente en el Sundance Festival 2007. El conductor del programa comenzó diciendo algo así “¿que pensarían si dejan a un hombre tirado fuera de un hospital con el colon destrozado?”….

Ésta película está basada en testimonios reales de un grupo de zoófilicos que se encontraba grabando cómo Kenneth Pinyan era penetrado por un caballo que le perforó el colon. Pinyan, era un hombre de negocios de 45 años residente en Seattle, que fue abandonado en una sala de urgencias de un consultorio rural, donde murió como consecuencia de las heridas que le produjo el caballo en una práctica sexual, que la película reproduce en un pequeño monitor en una esquina de la pantalla. En Estados Unidos, la película ha provocado grandes controversias por humanizar a los protagonistas proscritos en la sociedad, aunque la mayor parte de la crítica ha destacado el valor artístico y cinematográfico de la cinta.

El diario The New York Times destaca "los usos retóricos de la belleza y la metáfora, y de algunas técnicas cinematográficas como una fotografía de cámara lenta" que realiza Devor (director) para presentar una película "que no tiene mayor compromiso que exponer el mundo de los zoófilos". Por otro lado, el periódico Newsday, "Zoo es un filme precioso sobre un tema sórdido", que usa "tácticas poéticas y evocadoras, llenas de arte para investigar en la naturaleza de las pasiones ocultas y averiguar hasta qué punto personas aparentemente racionales pueden justificar sus propósitos". Los Ángeles Times ha definido el film así: “Triste y extrañamente poético. No es para nada explícito en la evocación de una relación reconstruida a través del audio y una serie de entrevistas. El film es notable, elegante, lírico y extrañamente bello “.

Esto nos lleva a preguntarnos qué es una parafilia. Por definición, una parafilia (del griego παρά, para, "al margen de", y φιλία, filía, "amor") es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer no se encuentra en la cópula, sino en alguna otra actividad. Las parafilias se consideran inocuas —y, de hecho, de acuerdo a algunas teorías psicológicas son parte integral de la psique normal— salvo cuando están dirigidas a un objeto potencialmente peligroso, dañino para el sujeto o para otros, o cuando impiden el funcionamiento sexual normal.

Según el DSM-IV, "Los rasgos esenciales de una parafilia son: fantasías recurrentes, que producen excitación sexual intensa, impulsos sexuales o conductas... que se presentan por un periodo de más de 6 meses..." (APA, 2000, p. 566). Los editores calificaron más adelante su definición de parafilia afirmando "...generalmente conlleva: 1) objetos no humanos; 2) la humillación propia o del compañero sexual; 3) niños o personas que no dan su consentimiento..." (p. 566). Se reconoce en el DSM que "Estos individuos raramente son auto-referenciales y normalmente llegan a la atención de los profesionales de la salud mental sólo cuando su conducta les ha llevado a un conflicto con sus compañeros sexuales o con la sociedad" (APA, 2000, p. 566).

Aunque los intereses sexuales "tienden a ser crónicos y duran toda la vida" (APA, 2000, p. 568), no hay indicios de que el sufrimiento sea crónico. Esta distinción ha sido obviada en los criterios diagnósticos. Si el sufrimiento puede ser mitigado, ¿dejarían estos individuos de recibir el diagnóstico de parafilia? Los grupos de apoyo pueden aliviar el estigma social y el aislamiento. Aunque pueden ayudar a mitigar el sufrimiento, no son mencionados casi nunca en la literatura clínica en relación con el tratamiento de las parafilias (Moser, 1988; 1999). Una lectura estricta de la definición de un trastorno mental sugiere que el sufrimiento tiene que ser "sufrimiento en el momento presente" (APA, 2000, p. xxxi), lo que supone que si el sufrimiento es mitigado, el individuo ya no cumple los criterios para el diagnóstico.

Pero volvamos a la película, Robinson Devor director de Zoo, ha explicado sus motivos para hacer la película, con estas palabras: “Yo considero que ninguno de los humanos es ajeno a mí, y el sexo hombres-animales sucede de verdad. Entonces, también es parte de lo que somos”. ¿Será la zoofilia parte de nosotros?...

Los amantes de los animales…

El término "zoofilia" fue introducido por primera vez en el estudio de la sexualidad por Krafft-Ebing (1894). Zoofilia (gr.Zoon “animal” y Philia “amistad o amor), se define como la orientación sexual o una parafilia, afinidad o atracción sexual del humano hacia los animales (zoofílicos). La actividad sexual entre humanos y animales se conoce también como bestialismo o bestialidad. Los que poseemos mascotas ¿seremos zoofílicos?... las personas con una fuerte afinidad por los animales pero sin un interés sexual por ellos pueden ser considerados como zoofílicos sin deseo sexual, aunque en muchos casos puede que no estén de acuerdo. Comúnmente se les conoce como amantes de los animales. El DSM-IV (TR) dice que la actividad o el deseo sexual zoofílico no es considerado como patología, “a no ser que vaya acompañado de angustia o que interfiera con el funcionamiento normal de la persona en cuestión”. Críticos alegan que dichos comentarios en el DSM-IV no dicen nada sobre la salud mental y física del animal que tome parte en actos sexuales con personas; sin embargo, defensores de este tratado sostienen que la relación entre un humano y un animal puede ir más allá del mero acto sexual, que los animales son capaces de formar una relación amorosa duradera con otro animal o con un humano, y que tal relación no es funcionalmente diferente de ninguna otra relación sexual o amorosa.

Dios y el Diablo se pronuncian…

Teólogos judíos, cristianos y musulmanes citan los versículos 18:23 ("Y no debes acostarte con bestias, haciéndote inmundo por ello, y tampoco mujer alguna debe acostarse con bestias; es perversión.") y 20:15-16 (" Cualquiera que tenga cópula con bestia alguna, debe ser matado; y mataréis también a la bestia. Y cuando una mujer se acerque y tenga cópula con cualquier bestia, ambos deben ser matados; su sangre estará sobre ellos.") del Levítico para denunciar el bestialismo. Algunos teólogos (en especial cristianos) extienden estos fragmentos, de forma que los pensamientos lujuriosos sobre animales también son pecado. Por otra parte, muchos cristianos y judíos no ortodoxos creen que las leyes del Levítico son exageradas o irrelevantes. Algunos zoofílicos defienden que estos versículos especifican que la postura sexual del misionero con animales está prohibida, mientras que las otras no.

Hay diversas referencias en las escrituras hindúes de figuras religiosas teniendo relaciones sexuales con animales (por ejemplo, el dios Brahma copulando con un oso, o un sabio semihumano nacido de una madre ciervo). También hay evidencias de ritos bestialistas védicos (véase Ashvamedha) (la religión que la civilización védica ejercía es la precursora del hinduismo), y de figuras de personas practicando sexo con animales entre las miles de esculturas que describen "eventos de la vida" en el exterior del templo de Khajuraho. La doctrina hindú ortodoxa defiende que el sexo debería ser restringido a únicamente permitirlo en parejas casadas, prohibiendo el bestialismo. Practicar el zoosexo con vacas sagradas se castiga más fuertemente que el zoosexo con otros animales.

Sin duda, en nuestra sociedad estas prácticas son repudiadas por la gran mayoría y el sólo pensar en ello provoca cierta incomodidad. Incluso en la Iglesia de Satán, aquellos actos sexuales que involucran a niños o animales están prohibidos, junto con los actos sexuales con personas mentalmente discapacitadas o sin conciencia sexual. La Biblia Satánica dice que los animales y niños son sagrados, puesto que son la expresión más cándida y natural de la vida (página 66).

El arte…

Recordemos las palabras del director de Zoo: “Yo considero que ninguno de los humanos es ajeno a mí, y el sexo hombres-animales sucede de verdad. Entonces, también es parte de lo que somos”. En el arte siempre existen numerosas obras explicitando parafilias, desde el más primitivo al más refinado. Cabe recordar el cuadro Leda y el Cisne de Miguel Angel (1530) (ver recuadro) pintado en el Renacimiento cuando se experimentaba la libertad del oscurantismo… si el cine lleva cuadros al movimiento, ¿qué hubiera dirigido Miguel Ángel en nuestra época si hubiera continuado con la secuencia de cuadros posteriores?




Fuentes: EL DSM-IV Y LAS PARAFILIAS: UN ARGUMENTO PARA SU RETIRADA. Charles Moser, Ph.D., M.D. Instituto en Estudios Avanzados de Sexualidad Humana. San Francisco, California. Peggy J. Kleinplatz, Ph.D.Universidad de Ottawa, Ontario, Canadá
Originally published in: Revista de Terapia Sexual y de Pareja, Número 19, Agosto 2.004, paginas 31-56.
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1 comment:

claudio said...

Una de las gracias del cine es que puede poner, en ocasiones, en el tapete realidades que no queremos ver, pero que sin duda alguna se encuentran ahí, quizás más cerca de lo que nosotros pensamos. Al menos no da la pauta para conversar de temas que ciertas mentes estrechas considéran prohíbidos o quizás "demasiado fuertes", las realidades no hay que obviarlas, el hombre sabio no orina contra el viento. Te felicto por este espacio de reflexión, quizás algún día podríamos hacer algo en conjunto. Sigue adelante.